Pacto Verde
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Idoia Villanueva: "Tenemos serias dudas sobre la compatibilidad de Mina Muga con la estrategia de transición verde europea"

Publicado el 13/07/2021
mina

Idoia Villanueva ha alertado a la Comisión Europea de que el impacto medioambiental y los riesgos de seguridad de este macroproyecto, situado muy cerca del embalse de Yesa, chocan con los objetivos del Pacto Verde y especialmente con una de sus estrategias, ‘De la Granja a la Mesa’

El Ministerio de Transición Energética y las administraciones de Navarra y Aragón dieron luz verde a principios de julio al proyecto de Mina Muga, la mayor explotación minera subterránea de España y la tercera del sector. La aprobación se produjo pese a la alerta enviada por el Ministerio de Agenda 2030, solicitando la paralización de la autorización a la espera de una evaluación ambiental actualizada y con un proceso de participación pública.

La mina abarcará 1.700 hectáreas y tendrá galerías de hasta 600 metros de profundidad. De ella se extraerá potasa, un elemento usado para producir fertilizantes. La explotación estará a un kilómetro y medio del pantano de Yesa, el mayor embalse del Pirineo, cuya presa se apoya sobre una falla y cuyo polémico recrecimiento lleva años alentando un acalorado debate público sobre su seguridad.

El visto bueno a mina llega siete años después de que la empresa Geoalcali, filial de la australiana Highfield Resources, iniciase los trámites para poner en marcha el proyecto. Desde entonces, plataformas ciudadanas y ecologistas han alertado de sus riesgos geológicos (sismicidad y posible hundimiento de tierras). Según denuncian, estos factores no han sido debidamente tenidos en cuenta en los estudios de impacto ambiental y seguridad. A lo anterior se suma la potencial despoblación de la zona por la degradación del territorio.

Escrito a la Comisión Europea

La eurodiputada Idoia Villanueva se ha dirigido a la Comisión Europea para plantear sus dudas sobre la compatibilidad de Mina Muga con los objetivos de la transición verde. “El proyecto choca de frente con los objetivos de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y con las líneas estratégicas del Pacto Verde Europeo”, plantea Villanueva.

“Además de los potenciales riesgos geológicos hay otra serie de peligros medioambientales. La generación de cuatro millones de toneladas de residuos cada año puede provocar la contaminación salina de cauces y acuíferos, el enorme consumo de agua de la explotación es equiparable al suministro anual de una ciudad de 165.000 habitantes y el transporte de materiales [con más de 100.000 camiones pesados al año] tendrá un gran impacto en las emisiones y el territorio”, ha explicado.

Por otra parte, el uso de la potasa choca directamente con uno de los cuatro ejes de la Estrategia ‘De la Granja a la Mesa’, una de las directivas que se desarrollan dentro del Pacto Verde. Se trata del objetivo de reducción de plaguicidas y fertilizantes con potasa en un 30%. La eurodiputada de Podemos ha preguntado a la Comisión si considera que, teniendo en cuenta todos estos impactos, la explotación estaría en línea con la estrategia verde europea.

Exigencias y controles

"Este tipo de proyectos extractivos, lejos de luchar contra la despoblación, amenazan con dejar la zona degradada medioambiental, paisajística y económicamente cuando finalice su actividad dentro de 20 años”, resume Villanueva.

Frente a estos modelos de desarrollo insostenible, la eurodiputada plantea la necesidad de desarrollar políticas más exigentes contra la emergencia climática. Es importante llevar a cabo procesos participativos antes de impulsar grandes desarrollos vinculados al Pacto Verde y controlar de cerca la puesta en marcha de proyectos sostenibles ‘sobre el papel’ pero que en la práctica ponen en peligro los ecosistemas y los recursos de la zona. Es lo que está sucediendo, por ejemplo, con el desarrollo de nuevos parques eólicos cuyos estudios de impacto ambiental “se están partiendo en ‘trocitos’ para que parezca que el proyecto no tiene impacto”, como denunció Villanueva en la Sierra de la Groba (Pontevedra).

"Necesitamos realizar una transición energética con garantías, no nuevos pelotazos vestidos de verde. Por eso alertamos a la Comisión Europea sobre este caso y pedimos que emita recomendaciones que eviten un nuevo caso de reiterado incumplimiento de la normativa medioambiental, como ya ocurrió con las minas de Súria y Sallent”, recalca la eurodiputada.